Nuestros laberintos.

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La mayoría de los seres humanos sufren más por lo que piensan que piensan los demás que por los hechos que se muestran. Es decir, interpretamos actos según nuestro pensamiento. Esto les afecta más que la propia relación personal. Muchas veces queremos que los demás reaccionen como nosotros creemos que deben actuar, o hubiéramos actuado en un momento concreto. Nunca te pongas en el cerebro de otra persona ni esperes nada a cambio emocionalmente.

Necesitamos más empatía, más personalidad y menos recelo.

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La grotesca máscara de la vida.

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Esta foto es muy bonita, pero lo que no se ve es terrible. Venecia es ese paraíso turístico de vidas aceleradas y palo de selfie, pero para algunos también supone una única oportunidad. Detrás de mí, en este frío canal, hoy ha sido la última oportunidad de un chaval de 22 años. Se ha muerto ahogado mientras algún turista grababa con su móvil tan agónico momento, ni los gondoleros, que nunca me gustaron, ni el vaporetto que pasaba por ahí han hecho nada. Mientras se ahogaba, porque no sabía nadar, ha recibido insultos que se escuchan en el video: “Estúpido, “africano,” “vuelve a tu casa”…Etc. Espero que si alguno lee esto vea el canal con otros ojos, como un río de vida, pero también de muerte. La muerte de un chico que vino de Gambia y se fue para siempre en la ciudad de las máscaras. Vivimos en un mundo de máscaras grotescas y nadie se la quitó para ayudarlo. Se llamaba Pateh Sabally. Descanse en paz.

Carta Paul Newman.

paul-newman-actors-studioHoy hubiera cumplido años Paul Newman, Comparto la carta que le escribí en 2008 a su casa de Westport (Connecticut) y que se la hizo llegar su vecino José Feliciano y la esposa de éste, Susan. Habían anunciado que le quedaban dos semanas de vida.

Carta a Paul Newman.

  “Recuerdo divertido cómo conseguí aquel taco de billar con mi nombre grabado en la madera, con su estuche de piel negro con cierres dorados. El Buscavidas había trazado en mí la jugada de aquel perfil de americana sobre polo de cuello abotonado. Era la silueta de Eddie Felson “el rápido”. Fascinado por la adolescencia de sueños imposibles imaginé que, algún día, te entregaría mi propio “Balabushka” como un regalo imposible de mi afecto a tu personaje. También tengo un abridor de chapas, esos metálicos que sirven para escuchar el gaseoso sabor que termina con la sed de una buena cerveza rubia y fría. Cool Hand Luke, sabes de lo que hablo, lo que pasa es que “Algunos no quieren comprender.” Llevo colgado en mi cuello tu abridor a modo de collar como tu Luke Jackson de indomable leyenda. Las Ray-ban en la guantera de un descapotable que tuve como bien sabes. La corbata de Lew Harper la conservo en mi vestidor y ya te imaginas que me la pongo en momentos especiales que no son pocos cuando honro tu memoria, por cierto jefe, no hay día polvoriento que no me ponga los tejanos azules y la camisa blanca por fuera del pantalón… Jeje sabes cómo me divierte esa escena en la que corres de camión en camión para llevarte el maldito ganado, a “Pocket money” le tengo cariño, lo que pasa que ya te comenté que no me gusta nada esa extraña traducción que se le dio en mi país. En fin, que como te decía… hablando de ropa, ahora mismo a mi lado tengo una camiseta que guardo como un tesoro, si, lleva tu nombre en el pecho y sales dibujado encadenado a unas letras… uf! como me costó encontrarla, alguien me la trajo de Santa Bárbara en California, sé que conoces esa zona más para el verano, lo sé. Vives muy lejos de allí en Westport, qué bonito pueblo, nunca me perdonaré no haber podido acudir para conocerte en persona, cómo me alegré de verte junto a Redford en aquel reportaje tan entrañable. Y el teatro que cuidas… es precioso, cuántos ilustres dramaturgos pisaron su tarima.

Hay un dato “casual” que nos une, y te hará gracia conocerlo… hace como dos años hablando de ti me pasó algo, algo con lo que sonrío cada vez que lo cuento. En un lugar en el que trabajaba bromeé con un señor al que le tengo mucho aprecio, sobre su parecido con el tuyo, más en broma que en serio lo llamé “Paul” por sus ojos azules y su pelo cano y ¡zas! el destino me hizo un guiño, porque este buen hombre me dijo algo que me dejó con la boca abierta: “Ríete pero…Yo conocí a Paul Newman”. Que decir que ni por asomo sabía de mi afición al cine, ni mucho menos mi devoción por tí. El caso es que este navarro un buen día, junto con un amigo, dejaron todo y se fueron a Los Estados Unidos de América, trabajaron en multitud de empleos y un día aceptaron brocha y rodillo en mano pintar tooodas las vallas de aquella urbanización. Era muy temprano, justo había amanecido, reinaba el silencio total con la salvedad del chapoteo al escurrir la pintura blanca sobre la madera… Y entonces apareciste tranquilamente caminando en soledad, con una chaquetilla roída, unos pantalones cualquiera y una caja de herramientas. Atónitos ambos pintores te observaron y uno dijo en voz baja “Mira, es Paul Newman”, -el otro asintiendo dijo sí- Y entonces tú te reíste amigablemente y con la mano saludando dijiste ¡Eeeehh! Los tres reísteis a la vez, y sin decir más, te montaste en un Escarabajo naranja y con un estrepitoso arranque te alejaste en la bruma de la mañana. Esa fue la entusiasta anécdota que me comentaba este anónimo testigo de tu presencia, que con alegría y cariño recuerda de ti. Cuánto me alegré, fue lo más próximo que estuve a tu lado, pero siempre lo he estado, créeme amigo, en cada fotograma… de mi vida has estado acompañándome.

Con el enérgico “marcado por el odio” comprendí que la vida es más dura de lo que uno cree y que hay que luchar hasta el final, como tú siempre lo has hecho firme y sereno, como ahora jefe, como ahora. Me imagino lo que has sufrido en tu vida, las mieles del éxito no endulzan la pérdida de un hijo, y eso debe ser muy duro, pero Scott perdurará para siempre en la memoria de un padre y una fundación que siempre ha llevado el bien a muchas personas, Scott intervino e interviene cada día en ayudar a tanta gente… No te preocupes no solo fuiste un buen padre sino un buen ser humano. GRACIAS con mayúsculas es poco, como poco es agradecerte lo mucho que nos has hecho disfrutar, qué momentos de cine, qué pureza, y reescribo momentos que me hicieron ser feliz, y recordando aquella chica tan bella evoca mi pensamiento lo que tu personaje Butch Cassidy sintió hacia ella, y dice así aquel fotograma de la bici que mi retina guarda hacia ella: Sé que siempre te ha gustado mi frescura, gracias a ti soy yo mismo y puedo expresar todo mi amor hacia el sol resplandeciente que ilumina la pradera de tus ojos, aquella verde mañana de paseo en bicicleta, volví a ser niño para decirte “te quiero”. Un te quiero a mi manera, con todo el amor limpio de un amigo, con la lealtad que solo rompe la “traición” de un bocado de manzana, a bordo de dos ruedas inestables dibujé el zig-zag torpe de un manillar nervioso. La canción de tu sonrisa hizo de mi show el mayor espectáculo del mundo con el multitudinario público de tu sola presencia que llena mi ser. Caigo de espaldas al trapecismo de la arena donde la mirada de un astado sorprende tal encuentro, huida inminente sobre nuestros pasos, y te recojo con la misma melodía de tu blanco vestido y mi divertido guion, el papel en blanco de la improvisación, esa que me inspiras. Volvemos a la casita de madera donde él te espera para amarte y yo para contemplarlo, estrecho mi brazo junto a mi amada bici y tu presencia respetada mientras desciendo colinas de recuerdo… Dos hombres y un destino para amar tu dulce escena. Inolvidable.

Como inolvidable fue escuchar la canción que adorna tal escena “Raindrops keep falling on my head”, momentos que yo mismo he imitado cómo beberme un Gin-Tonic de Gordon’s sólo para dedicarte el saludo de la memoria de aquel vagón, cuando timaste a Lonigan, ejem, digo Lonegan. Cómo hiciste parecer ebrio echándote unas gotas de ginebra en la solapa y rellenando con agua la botella para de vez en cuando lanzarte tragos compulsivos de serenas intenciones, ¡Qué grande!, Aquel barranco al vacío para huir al límite de la fuga pero Sundance no sabía nadar.

¡Qué momentos Paul!… O como cuando estabais en la cabañita heridos y con apenas munición y todo un ejército de bolivianos tiroteando el lugar… Y tu haciendo planes de futuro hablando de Australia … o cuando en “Ni un pelo de tonto” haces que el niño lleve la pierna de plástico a tu amigo abogado en una prueba que marcará su madurez futura, o cuando propinas un puñetazo a aquel estúpido poli nervioso al que se le dispara el arma… o cuando corres detrás del ratero en “Territorio Apache”, o también te haces pasar por loco para detener al demente, o cuando corres dejando un reguero de pimienta para los perros en la leyenda del indomable, o cuando te comes 50 huevos, o cuando cantas Plastic Jesus, o cuando emites aquel Veredicto Final de un tal Frank Galvin que parecía fracasado y resucitó… (o cuando , o cuando o cuando) no podría parar. Si algo me gustó de ti fue que a los personajes supiste imprimir un carácter propio que se notaba iba contigo en la vida real. Cómo sabías escoger los papeles, de películas mediocres las hacías grandes con tu interpretación, y levantabas la perdiz como en “Ausencia de malicia”… Tantas y tantas pelis que no acabaría nunca, 500 millas me encantó, “Winning” en su original e “Indianápolis” en otros países, colgué un video para tu homenaje en youtube con música de Rosendo, suena bien, seguro que te gusta.

No sé cuál es la fórmula del éxito, no la conozco pero creo que tampoco me importa mucho, como a ti, tal vez habite en una pizarra tras alguna cortina rasgada, quién sabe, tú decías que una de tus desgracias eran tus ojos, por eso los ocultaste durante un tiempo tras unas gafas, no había que despistar con el físico, a ti te importaba el Método y pocos quedan ya en el camino, bueno hay otro al que sé aprecias, Martin Landau es un fuera de serie, del Actor’s también, de lo mejorcito… Lo de ahora ya es otra historia, aunque yo confío en que lleguen nuevos valores, seguro llegan. Ah, por supuesto dale un beso enorme de mi parte a Joanne, ¡Qué gran actriz! (Que ganó un Oscar antes que tú, creo). Da igual sé que cuando tú lo ganaste dijiste que ya teníais pisapapeles para las facturas.

Ahora he oído lo de las dos semanas, ¡¡¡Malditos sean!!!! Dos semanas… todavía tenemos tiempo de muchas cosas Paul, para muchas cosas: Podemos conducir un buen coche a gran velocidad , podemos jugar al póker, podemos robar un banco, podemos escaparnos de alguna cárcel, podemos ser zurdos por un día, podemos navegar en velero, podemos cantar, podemos montar en bici mientras comemos manzanas, podemos beber unas cervezas, podemos arreglar unos cuantos motores, podemos darnos un baño en la playa, podemos tomar el sol, podemos ver una buena peli, podemos volver a borrar “El cáliz de plata”, podemos conversar, podemos apostar, podemos llamar a Robert, podemos poner a parir a Bush, podemos ayudar a los desfavorecidos, podemos probar más de esa salsa, podemos ir al teatro, podemos besar a nuestras chicas, podemos reír, podemos escuchar música, podemos soñar, podemos llorar de alegría… o podemos sentarnos, tú en tu trono, yo en mi silla… y esperar tranquilamente, esperar a que llegue, y brindar, brindar por Ti, por el gran Paul Newman con una buena copa de JTS Brown con hielo. El cielo sabrá esperar estoy seguro… el cielo sabrá esperar.
Con mucho afecto se despide con un hasta luego el que siempre ha sido y será tu amigo:

Mikel N.
Ese chico que adoptó tu cine como una forma de vida… Sueños y vida”.
Gracias por todo.

Río Bravo 2017

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Ayer hablé con una amiga mexicana de El Paso. Me dijo que el caudal del Río Bravo apenas llega al otro lado, los gringos adaptaron su frontera y siempre tuvieron más agua. Hoy, casi seco, aquel Río Bravo que inmortalizó Howard Hawks con John Wayne es un vago recuerdo, es la sed de Dean Martin, borracho de nostalgia por los que se quedaron atrás. Algunos, como el padre de mi amiga, nunca quisieron dejar su tierra. Por orgullo, por honor, con dolor. Prefirió la sed del alma.

Los flujos migratorios son necesarios, las fronteras son barreras para inmigrantes hechas por otros inmigrantes con dinero, con poder, nada más. Ahora, se reforzará esa barrera, será mayor y el río se secará del todo. A mis hermanos mexicanos les digo lo que les dije en USA, en aquel barrio de La Mirada Ave que me acogió:

“Olvídense de los Patrones, cambien su mentalidad, fuera complejos. Levanten la cabeza y siéntase orgullosos de su riqueza cultural, de sus raíces y empujen el carro de la familia con dignidad, nunca se humillen. Las barreras se irán abajo construyendo educación, humanismo e integridad, la integridad de un pueblo multicultural Unido, sin Estados, sin Barras, sin Trampas. Conserven la Estrella y no miren atrás, miren al frente”.

Esa última semana.

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Unos indeseables pegan una paliza a una chica, un cazador se carga a dos guardas forestales, un marido estrangula a su mujer y la tira al río, unos aficionados de fútbol cuelgan una pancarta defendiendo a un presunto violador, un profesor abusa de sus alumnas… Noticias de la última semana. Vivimos en un maldito vertedero desprovisto de toda humanidad, la crisis empática es total, la sensibilidad se ha convertido en una extraña virtud. Me da miedo que sintamos vergüenza a cualquier mínimo gesto de amor, nos da reparo besar y sin embargo no nos da reparo críticar, odiar, envidiar. El mundo está enfermo y cada día se va más gente, las personas desaparecen y nosotros también, al menos preguntémonos ¿Qué hago yo? ¿Qué aporto en este tránsito? ¿Qué dejo al que venga detrás? Dejemos estela, brillemos con la empática sensibilidad. Aunque sea un instante, no pido más.

La la land, perfección asonante.

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La la land es como el Jazz, perfección asonante. En Los Angeles descubrí que todo es diez veces más, tienes diez veces más posibilidades de triunfar y diez veces más posibilidades de fracasar. La la land es Los Ángeles, es la vida en Hollywood:

Competencia feroz, sueños que viven deprisa, café para llevar, atascos a cualquier hora, noches de color púrpura y Toyotas por doquier. Pero sobre todo Hollywood es talento y trabajo. La mejor obra de teatro que ví en mi vida fue en Ventura, cerca de L.A. y ayer lo volví a ver en el cine, todo lo hacían bien, interpretar, cantar, bailar y todo en directo. Ni siquiera importa que Ryan Gosling cante mal porque incluso es más auténtico. Y si, a pesar de que nos cueste ir a ver un musical, si no te gusta, si crees que te va a empalagar, no lo hace. Es amor al cine pero también a la realidad de la propia vida.

La la land nos cuenta una historia de tantas que ocurren en ese gran abanico social que es Hollywood, una camarera aspirante a actriz y un chico que vive al día y tiene su propio sueño, la casualidad, esa que no existe, hará lo demás. La trama musical no es excesiva, no desvía la atención de la historia siempre bien guiada. Los planos maravillosos, puro cine, movimientos que bailan al compás de los personajes y del propio paisaje. La ciudad es un personaje más, un personaje activo que respira cine, inspiración y nostalgia. No hay mejor atardecer que el angelino, tiene magia. La la land es una película mágica llena de vida y de momentos por compartir, o que te harán recordar, a mi me han hecho recordad momentos vividos, pasear por las estrellas y pensar que toda la ciudad es para mí. También subí al observatorio Griffith para verlo todo y hacerme una foto junto a la estatua de James Dean. Respirar cine clásico desde la cumbre de los sueños, sentirme libre y auténtico, ser tú mismo es el verdadero triunfo en la vida. Y para llegar a ser uno mismo es gracias a personas de vida que han estado a tu lado, es la clave, agradecimiento, jamás rencor al pasado. Sonrisas.

Emma Stone esta de Oscar, espectacular, actriz pura. Y Ryan Gosling…¿Realmente existe? Puede que sea parte de la historia de ella, es su pasado, su motor, su sueño pero no su realidad…hay que fijarse en sus zapatos…. Son de otra época, esa época de oro en Hollywood. Eso es La la land, pura magia…pasión.

 

Bar Bahar (In Between)

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Bar Bahar es una película israelí dirigida por Maysaloun Hamoud, con guión de ella misma, que nos adentra en una realidad de mujeres que intentan ser libres en un mundo cerrado y del que pretenden escapar. Pero del mismo modo es un mundo al que pertenecen y se enfrentan a él con toda la fuerza y el coraje necesario para derrumbar los pilares de la hipocresía cultural de religiones, machismo y obligaciones impuestas. Un universo femenino magníficamente interpretado por Sana Jammalieh, Mouna Hawa y Shaden Kanboura que están sublimes. Mujeres que conviven en un mismo piso con diferentes realidades a las que harán frente. Nuestras protagonistas interpretan a la perfección sus diferentes roles con marcada personalidad y un dramatismo que traspasa la pantalla y hasta estremece. Hay momentos duros en el filme pero igualmente enternecedores que sobrecogen al espectador.

Bar Bahar(In Between)  representa dos mundos enfrentados a los que ellas hacen frente cueste lo que cueste desde diferentes realidades, unidas por el respeto y la pertenencia al grupo, un grupo marginal. Para escapar de la generalidad que les rodea utilizarán diversos vehículos como acto de rebeldía: Drogas, alcohol, fiesta y todas las armas que puedan usar para luchar contracultura, para erigirse como revolucionarias de una sociedad cercana y tradicional que oprime sus libertades más profundas, personas que quieren llevar su vida lejos del qué dirán. Ellas no quieren vivir en una libertad parcial, quieren algo pleno y lucharán por ello.

Bar Bahar es una genialidad nostálgica con planos maravillosos, una puesta en escena magnética y una música que te atrapa de principio a fin.

Hay un momento épico que te agarra al sillón cuando los ojos de Laila hablan en un primer plano maravilloso y dicen: “No voy a cambiar el rumbo de mi vida”.

*Bar Bahar (In Between) fue la película más premiada en el Festival de San Sebastián- Donosti 2016. Premio TVE Otra Mirada, el Premio de la Juventud y el Premio Sebastiane.