San Fermín de Cádiz

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En la Iglesia de Nuestra señora del Rosario de Cádiz se encuentra un San Fermín secundado por San Francisco Javier y San Ignacio de Loyola, gracias a la presencia navarra en el lugar y al impulso de la familia Ustaritz, procedente de Baztán en el Siglo XVII. Calle abajo se encuentra otra iglesia, la de San Agustín con un impresionante Cristo de la humildad y paciencia, Cofradía fundada por vascos y navarros en agradecimiento a la ciudad.
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En la bóveda se observan los 3 escudos de las provincias vascas y el escudo de Navarra.
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Inclusión, diversidad, visibilidad.

Inclusión, diversidad, visibilidad.

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A mi juicio ‘El reino’ era la mejor película en esta edición de los Goya 2019, pero hay valores que están por encima del propio cine, valores que son necesarios para, de una vez por todas, recibir esa bofetada de realidad. ‘Campeones’ es el triunfo de la realidad, la película vencedora que, afortunadamente, ha calado comercialmente para darnos una lección de vida.

Jesús Vidal es un campeón (No me gusta la etiqueta discapacitado) que se ha llevado el Goya a mejor actor revelación.
Su discurso nos tocó a todos el alma. Encaró el micrófono para ser él mismo, algo hoy en día en extinción, sincero, limpio y desde el corazón. Nos habló de la importancia del amor y la lucha, del esfuerzo y el reconocimiento, de la educación y el orgullo de ser hijo de unos padres que le han dado todo.
Jesús Vidal ha sido el altavoz de muchos invisibles que han dicho ‘estamos aquí y nos quedamos para siempre en primera línea’, nunca habéis estado en segunda división, en segunda división hemos estado la sociedad con nuestra actitud despreciable y vosotros nos habéis puesto en nuestro sitio.

Este acontecimiento ha sido muy importante, el discurso de Jesús marca un antes y un después y me ha hecho recordar un hecho de hace unos años que paso a detallar.

En un programa de radio escuchaba a un “ilustre” y conocido contertulio decir los siguiente:
Programa “Cowboys de medianoche” con fecha de 30 Septiembre de 2011, minuto 31:34. Palabras textuales de Eduardo Torres Dulce: “En Spencer Tracy dicen que influyó mucho el hijo subnormal que tenía”.

Ante esta barbaridad no me pude resistir y escribí una carta a dicho programa de radio, parte de esa carta decía:

“No me parece de recibo referirse en este penoso término al hijo de Spencer Tracy, llamándolo “Subnormal” . Sorprende escuchar expresarse así a un señor de su categoría, que presume de ser adalid de la lengua española pero sin embargo habla como si estuviera en una taberna rodeado de tintorros. El micrófono requiere responsabilidad y respeto y más cuando uno se refiere a un niño, sí, un niño del pasado ya fallecido por la vejez, pero que representa a un niño que no merece jamás tal calificativo y sobre todo representa a su Fundación, a la Fundación John Tracy y lo más importante a los miles de niños que sufren el síndrome de Usher.

John Tracy era sordo, tenía un problema auditivo debido a este síndrome congénito que afecta al oído y con los años a la vista. De haber tenido algun tipo de discapacidad (que no la tenía) no creo que esa palabra “Subnormal” fuera la más adecuada, tal vez se dijera en los años 50 pero estamos en pleno Siglo XXI y además añadir a tan garrafal error su desinformación para más inri.John Tracy merece el reconocimiento y la reparación que precisamente no se la da Don Eduardo Torres Dulce, por ello vamos a saber quién fue el hijo de Spencer Tracy y la labor de su Fundación que nada tiene de Subnormal:

John Ten Broeck Tracy nació el 26 de junio 1924, en Milwaukee. Antes de cumplir 1 año su madre se alarmó debido a que al dar un fuerte portazo de forma accidental el bebé no se despertó. Incluso después de seguir llamándolo alzando la voz debido al nerviosismo, el niño seguía durmiendo. Era sordo. Consultando a los médicos de la zona y tras el análisis de diversos especialistas diagnosticaron una causa desconocida que afectaba a la audición, el niño probablemente jamás hablaría.
Los Tracy se negaron a aceptar el consejo de los médicos. Gracias a la perseverancia de los padres el niño dijo su primera palabra con 4 años, dijo “Habla”, esa fue su primera articulación sonora paradójicamente.
A partir de entonces aprendió a leer los labios y a comunicarse.
Incluso, a pesar de un ataque de polio a los seis años que lo dejó con una pierna debilitada, Tracy comenzó a montar a caballo a los 9 y compitió en el Riviera Country Club así como diversas competiciones. También se especializó como jugador de Polo y con los años también practicó de manera muy notable el Tenis.
Gracias a la carrera y el éxito de su padre, la familia despegó y echó raíces en 1936 en un rancho de tres hectáreas en Encino, donde vivieron 19 años.
A los 14 años, John Tracy comenzó a escribir cuentos y relatos, también comenzó a dibujar. Esta pasión literaria le hizo editar de forma meticulosa un boletín periódico que realizó gracias a una imprenta que elaboró en su propia casa, entregado a sus familiares y amigos sus propias publicaciones.
Su fascinación y sagacidad por el cine y la literatura hizo que el propio Spencer cediera a su hijo una serie de guiones para que pudiera leerlos y darle su propia opinión y así lo hizo trabajando como asistente y consejero dramático de su propio padre. Algo que siempre recordó y citó en no pocas entrevistas su hermana menor Susie.
Aunque Tracy había sido educado en casa, también ayudaron varios tutores y gracias a su esfuerzo consiguió graduarse en Pasadena City College, su padre con orgullo habló en su graduación.
Después de asistir a lo que hoy es el Instituto de Artes de California, Tracy trabajó durante varios años en el departamento de arte de los estudios de Walt Disney.
Ya siendo un adulto supo que su sordera era debido al síndrome de Usher, una enfermedad genética que también fue responsable paulatina ceguera que ya fue casi plena a comienzos de 1990.
En 1953, se casó con Nadine Carr, una vecina con la que desde niño montaba a caballo y daban largos paseos siempre rodeados de naturaleza y buenos momentos. Tuvieron un hijo, Joseph Spencer Tracy, pero a raíz del matrimonio las relaciones comenzaron a deteriorarse, se divorciaron poco después en 1957.

John Tracy siempre llevó una vida completamente plena y normal con sus altibajos, su día a día, su trabajo, sus amores, desamores, ocio, amistades… Sus momentos más duros fueron cuando murió su padre en 1967 y su madre en 1983.
Tracy ya jubliado se retiró a Santa Mónica y dejó unas emotivas declaraciones al Daily News en 2003. Cuando se le preguntó si tenía un mensaje para los niños con deficiencias auditivas que asisten a la clínica que lleva su nombre, Tracy dijo: “Quiero que los niños sepan que pueden vivir una vida plena. Deporte, estudios, hobbies, inquietudes, noviazgo, matrimonio, tener una familia, conducir un coche. Todo eso y mucho más ”
Además de su hermana, Susie, y su hijo, Joseph, John Tracy tuvo 3 nietos.

La Fundación que lleva su nombre la inició la Señora Tracy en 1942 con la ayuda de doce madres que se encontraban en su misma situación.
Con mucha compasión, la señora Tracy estableció programas para educar y ofrecer apoyo emocional a los padres y a sus hijos sordos, sin costo alguno. La Clínica ha preparado a miles de niños y niñas durante todos estos años superando todos los desafíos de la comunicación y motivando a los padres a construír una base sólida de comunicación con sus hijos durante la etapa crítica del desarrollo del lenguaje .
La Clínica John Tracy provee, a través del mundo y sin costo, servicios para padres y sus hijos pequeños con problemas auditivos, ofreciéndoles esperanza, orientación y apoyo.

La planta de la “Yucca” es el símbolo de la Clínica John Tracy porque crece con gran belleza en condiciones muy difíciles, tal como lo hacen los padres y niños que acuden a la Clínica. Los niños sordos eventualmente “florecen” como éstas plantas. Son capaces de compartir sus talentos y capacidades con el resto del mundo a través de la comunicación y habilidad oral desarrollada durante sus primeros años.
La clínica tiene sus principios y sus valores, algo que hace que la unión y el vínculo afectivo sea un acto de todos y para todos:
Hacer un esfuerzo multilateral – nacional e internacional – en busca de los que podamos ayudar.
Impactar positivamente las vidas de los niños, padres y familias.
Facilitar la detección temprana de la sordera desde el nacimiento hasta los cinco años de edad.
Proveer servicios de intervención temprana a niños preescolares sordos e hipoacúsicos.
Ofrecer apoyo y educación a los padres.
Ofrecer un ambiente de lenguaje hablado a niños sordos o hipoacúsicos.
Mantener el liderazgo de la educación oral a través del desarrollo profesional e investigación.

Para más información la muy recomendable página web de la clínica John Tracy:
http://clinicajohntracy.org/

John Tracy falleció por causas naturales el 15 de Junio de 2007 a la edad de 82 años. Pero su espíritu sigue vivo luchando para ayudar a todos esos niños que intentan abrirse camino ante la adversidad para lograr una vida plena y feliz.

Espero Señor Torres Dulce que al menos este artículo le haga recapacitar o por lo menos reflexionar, su silencio y el silencio cómplice de sus compañeros es tan injusto como soberbio, y como ya ven no son infalibles ni el oyente es sordo, ciego ni subnormal y mucho menos lo fue John Tracy. Han destapado sus cartas del juego al igual que la omisión al correo que envié a su programa prefiriendo dar publicidad al nuevo libro de nuestro cowboy de medianoche Don Eduardo, o anteponiendo las típicas peticiones y alabanzas de los oyentes.
La partida de poker llega a su fin y vuelvo al tren de “El Golpe” y al eterno Newman que sonriendo les saluda con 4 jotas y con un “me debe 15 de los grandes amigo” así que ya sabe señor Torres Dulce no sea como Lonegan y sepa perder reconociendo sus errores o todo Chicago sabrá que no paga sus deudas morales de juego y no habrá quien quiera jugar más con usted.
Un saludo igualmente de parte de Spencer e hijo,
Atentamente

Mikel Navarro”

Gracias por tus palabras Jesús Vidal y por darnos una lección de vida: Inclusión, diversidad, visibilidad.

El origen del Belén.

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La primera representación del nacimiento del niño Jesús fue en el año 1223 cuando San Francisco de Asís decidió conmemorar el divino alumbramiento. El lugar elegido fue una cueva de la pequeña población de Greccio (Italia). San Francisco quiso representar la extrema sencillez y la pobreza del momento recordando a San Lucas 2,7 cuando escribe acerca del pesebre. Para ello decidió escenificar al niño sobre heno entre un buey y una mula como dictan los evangelios apócrifos de los profetas Isaías y Habacuc, haciendo nuestra esta bonita tradición de ambas bestias que hemos extraído entre líneas no del todo concretas.

Cada vez que veamos un bonito Belén recordaremos la tradición espontánea que sin querer fundó el de Asís. Sin lugar a dudas la representación del nacimiento es una preciosa tradición que tiene su origen en un hombre apasionante tanto en su vida como en su ejemplo de extremo sacrificio, San Francisco de Asís.

El cuarto rey mago.

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La primera vez que aparecieron los reyes magos en el cine fue en la película francesa de 1903 titulada: “La Vie et la passion de Jésus-Christ” a partir del minuto cuatro Melchor, Gaspar y Baltasar hacen acto de presencia. Aunque la película es del año 1903 posteriormente se fueron añadiendo capítulos, dos años después en 1905 y terminando definitivamente en 1907. Ir añadiendo metraje era algo habitual en aquella época.

Los reyes magos, tal como los conocemos actualmente, son una tradición bastante posterior a la de las sagradas escrituras. En la Biblia no se hace mención a reyes magos, ni a que eran tres ni a sus nombres. Mateo si que nos habla de unos magos de oriente y una estrella: “Nacido pues Jesús en Belén de Judá en los días del rey Herodes llegaron del Oriente a Jerusalén unos magos diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque hemos visto su estrella al oriente y venimos a adorarle.” En otro pasaje más adelante hablan de las ofrendas consabidas oro, incienso y mirra, y de un elemento que inicia la adoración y que habitualmente se pasa por alto, no apareciendo en todas las traducciones: el hinojo. (San Mateo 2,11) Lo que es cierto es que el pasaje bíblico no hace mención a reyes, si a magos pero debido a la traducción griega del hebreo, dice magos, sin embargo la versión hebraica escribe Jajamim, que significa “hombres sabios”. Estos hombres sabios procedentes de Babilonia pudieran ser estudiosos de la Torá, formando parte de una comunidad de judíos que habitaban aquellas tierras y, por ende, sabios que buscaban al Mesías según la profecía.
Los tres reyes magos son, por lo tanto, una tradición medieval que culturalmente hemos incluido y la hemos hecho nuestra. La primera referencia de los tres Reyes Magos como Melchor, Gaspar y Baltasar la encontramos en un mosaico de Ravena -Italia- año 520 aproximadamente en la Iglesia San Apolinar el Nuevo. A partir de ahí la tradición. Pero hubo un cuarto rey mago: Artabán, el rey perdido al que hizo referencia el escritor presbiteriano Henry Van Dicke, el autor escribió un cuento muy bonito titulado “The other wise man” recogiendo la leyenda del cuarto rey mago.

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Artabán acudía a su punto de encuentro con los otros tres conocidos magos. El lugar era el zigurat de Borsippa (Al sur de Bagdad) una enorme torre de siete pisos en el que habían quedado para iniciar el largo viaje. El cuarto sabio portaba diamantes y piedras preciosas para el recién nacido hijo de Dios. Sin embargo por el camino se paró para ayudar y curar las heridas de un anciano que había sido asaltado, después de curarlo le dio uno de sus diamantes para que tuviera sustento. Esto le hizo demorarse y al llegar al zigurat los tres compañeros ya habían partido. Prosiguió su camino en solitario y fue testigo de la matanza que Herodes había ordenado sobre los pobres niños recién nacidos, Artabán a cambio de piedras preciosas pudo salvar la vida de alguno de estos bebés, pero otros soldados al verlo lo apresaron y encerraron durante largo tiempo. Pasaron los años y siempre fue buscando a Jesús sin hallarlo, errante con sus bienes casi agotados de ayudar a todo aquel que se encontraba, por fin dio con Cristo pero no pudo llegar hasta él, era demasiado tarde, lo estaban crucificando. Con una última ofrenda que le queda, un pedazo de jaspe, compra la vida de una pobre chica que está siendo subastada debido a las deudas del padre. Ya no le queda nada y están clavando a Jesús en la cruz, de pronto y entre lágrimas un enorme temblor se siente en el Gólgota, una piedra se desprende y cae sobre el ya anciano Artabán, agonizando escucha la voz de Jesucristo que le dice: “Tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me diste de beber, estuve desnudo y me vestiste, estuve enfermo y me curaste, me hicieron prisionero y me liberaste”. Desorientado y exhausto pregunta: “¿Cuándo hice yo esas cosas?”, y con la misma expiración recibe la respuesta: “Lo que hiciste por tus hermanos, lo hiciste por mí, hoy me acompañarás en el Reino de los Cielos”.

Esta es la preciosa y poco conocida leyenda de Artabán, el cuarto rey mago.

Padre coraje

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La audiencia provincial de Cádiz ha archivado el caso de Juan Holgado, el joven asesinado a cuchilladas en 1995 en una gasolinera de Jerez. Su padre “El padre coraje” se infiltró en los bajos fondos para desenmascarar a los asesinos de su hijo, y consiguió pruebas que sin embargo no fueron definitivas. El presunto asesino “El gata”, un delincuente común murió en la cárcel, sin embargo quedan otros sospechosos sin juzgar que participaron en los hechos de aquel 22 de noviembre del 95. Francisco Holgado, El padre coraje, a sus 74 años se mantiene en forma y no va a descansar hasta que se haga justicia, los asesinatos no deben prescribir por cuestiones temporales. En 2002 se estrenó una miniserie protagonizada por el actor Juan Diego realizando un excelente trabajo. He querido acudir al lugar para apoyar la causa de un padre que lucha para que se haga justicia.

Las Cobijadas

Las Cobijadas eran mujeres enlutadas que tan solo dejaban al descubierto su ojo izquierdo, el uso de esta prenda estuvo muy arraigado en Vejer de la Frontera desde el Siglo XVI hasta 1930. Se recuperó a partir de 1976 como traje regional y en fiestas patronales. Su origen es castellano, el manto de sarga batavia y lana merina negra, con un forro de tafetán de seda; la saya de raso. El negro sobre las casas blancas marcan el caminar intrigante de la Cobijada. Encontrarte una comitiva de cobijadas en un callejón, observándote con un solo ojo punzante, es sentenciar tu porvenir a una calle sin salida.
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El Farina de la Isla

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He tenido un encuentro con “El Farina de la Isla” el cantaor más antiguo del lugar y nada mejor que ante Camarón una foto para recordar. Hoy cumple 88 años José Sebastián Rodríguez “El Farina”, me dice en voz baja que echa de menos a su guitarra Antonio Menéndez Capinetti, pues acaricia en el cielo los bordes de los los más bellos acordes. Pepe esgrime con orgullo una revista de cante en la que aparece en su titular, y me recuerda una letra que recita de forma peculiar: “En la puerta de una iglesia un chiquillo lloraba, tengo hambre, tengo frío, levántate madre mía que no tengo calor de nadie”. Felicidades Farina de la Isla.